24 mar. 2011

Guido... Dónde estarás...

Carta a mi nieto desaparecido.

“Hoy cumples 18 años.....y quiero contarte cosas que no sabes y expresarte sentimientos que no conoces.

Tus abuelos formamos parte de esa generación que asigna a cada fecha un valor especial y singular. El nacimiento de un nieto es una de esas fechas. El bautismo (o no), los primeros pasos, la comunión (o no), la caída del primer diente, el jardín de infantes, el delantal blanco y el pedido de: abuelita enséñame las tablas. Son momentos que trascienden. Por eso esta fecha, en que cumples 18 años pasará a ser especial y singular como todas las otras que no pudimos vivirlas contigo. Porque te robaron de los brazos de tu mamá Laura a las pocas horas de nacer, en un hospital militar, esposada, custodiada, para luego furtiva y arteramente robarte para un destino incierto. Estarás creciendo en tus soñadores y bellos 18 años con otro nombre, Guido. No es tu papá y tu mamá los que festejen contigo el ingreso a la adultez, sino tus ladrones. Lo que no se imaginan es que en tu corazón y tu mente llevas, sin saberlo, todos los arrullos y canciones que Laura, en la soledad del cautiverio susurró para ti, cuando te movías en su vientre. Y despertaras un día sabiendo cuanto te quiso y te queremos todos. Y preguntaras un día donde puedo hallarlos. Y buscaras en el rostro de tu madre el parecido y descubrirás que te gusta la opera, la música clásica o el jazz (¡que antigüedad!) como a tus abuelos. Escucharas Sui Generis o a Almendra, o Papo, sintiéndolos en lo profundo de tu ser porque así lo sentía Laura. Despertaras, querido nieto, algún día de esa pesadilla, y nacerás para tu liberación. Te estoy buscando. Te espero. Con mucho amor. Tu abuela Estela”.

26 feb. 2011

La mejor forma de desearte... UN FELÍZ CUMPLE!

CARTA A NESTOR, NUESTRO HIJO
Por Hebe de Bonafini *


El 25 de febrero cumplís 61 años y te das el lujo de festejarlo en otro planeta, ese que desde hace tres meses se llama “Vida”.
Desde este otro planeta llamado Tierra, te lo vamos a festejar de cien mil maneras diferentes: llenando páginas de diarios con tus discursos, con todos los recuerdos de tus enseñanzas, con las fotografías de todos los actos y el abrazo gigante de los militantes.
Las Madres, como toda madre, te decimos que allí donde estés también te cuides, que no tomes frío. Ya sé que dejaste de fumar, pero, por si acaso, no fumes.
Asado y chivito patagónico, poco, por el colesterol.
Queremos saber si te llegan bien las noticias vía Facebook y Twitter.
Por otra parte, querido, te informamos que Clarín ¡Ya fue!, aunque todavía jode.
La llamada oposición se esconde para llorar cuando lee las encuestas donde Cristina gana por el 60%.
A veces, los jueves, creemos verte bajar lentamente entre las nubes.
Qué grande sos, querido hijo. Qué suerte tenerte para siempre. Todavía sos un pibe, así que no nos jodas con la muerte. Esquivala, hacé zancadillas que seguro no te va a alcanzar. No sabemos en qué planeta te vamos a encontrar, pero te convocamos a la próxima Marcha de la Resistencia, que haremos en el comienzo de la eternidad. La consigna: “La lucha revolucionaria y la pasión no mueren nunca.”

Te besa.

Mamá.

* Presidenta de Madres de Plaza de Mayo.

CUANDO EL CUERPO GRITA... LO QUE LA BOCA CALLA

Muchas veces...

El resfrío "chorrea" cuando el cuerpo no llora.

El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones.

El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir.

La diabetes invade cuando la soledad duele.

El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.

El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.

El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.

La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.

Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.

El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.

La presión sube cuando el miedo aprisiona.

Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.

La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.

Y tus dolores callados? Cómo hablan en tu cuerpo?

Elige alguien que te pueda ayudar a organizar las ideas, armonizar las sensaciones y recuperar la alegría.

Todos precisamos saludablemente de un oyente interesado.

Pero todo depende, principalmente, de nuestro esfuerzo personal para hacer que en nuestra vida sucedan mudanzas.

19 feb. 2011

Felíz Cumple Morocha Pasionaria

COMO SIEMPRE
por Mario Benedetti

Aunque hoy cumplas
trescientos treinta y seis meses
la matusalénica edad no se te nota cuando
en el instante en que vencen los crueles
entrás a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos todavía se te nota
cuando volás gaviotamente sobre las fobias
o desarbolás los nudosos rencores

buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que exige
y pienses que estás linda
y estés linda

casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades
ya que te van a rodear como ángeles o veleros

es obvio y comprensible
que las manzanas y los jazmines
y los cuidadores de autos y los ciclistas
y las hijas de los villeros
y los cachorros extraviados
y los bichitos de san antonio
y las cajas de fósforo
te consideren una de los suyos

de modo que desearte un feliz cumpleaños
podría ser tan injusto con tus felices
cumpledías
acordate de esta ley de tu vida
si hace algún tiempo fuiste desgraciada
eso también ayuda a que hoy se afirme
tu bienaventuranza

de todos modos para vos no es novedad
que el mundo
y yo
te queremos de veras
pero yo siempre un poquito más que el mundo.

9 feb. 2011

PAMEOS Y MEOPAS DE UN TAL JULIO

El poema que leeran a continuación, pertenece al libro Pameos y Meopas publicado a principios de los años setenta por Julio Cortázar.

La Cruz del Sur, fue musicalizado por Edgardo Cantón en forma de tango y contiene muchas claves cortazarianas. Entre ellas (como sostienen las Madres de Plaza de Mayo), la que afirma que "sólo la memoria fértil es combativa".


LA CRUZ DEL SUR

Julio Cortázar

Vos ves la Cruz del Sur
y respirás el verano con su olor a duraznos
y caminás de noche mi pequeño fantasma silencioso
por ese Buenos Aires, por ese siempre mismo Buenos Aires.

Extraño la Cruz del Sur
cuando la sed me hace alzar la cabeza
para beber tu vino negro, medianoche.
Y extraño las esquinas con almacenes dormilones
donde el perfume de la yerba
tiembla en la piel del aire.

Extraño tu voz,
tu caminar conmigo por la ciudad.
Comprender que eso está siempre allá
como un bolsillo donde a cada rato
la mano busca una moneda, el peine, llaves,
la mano infatigable de una oscura memoria
que recuenta sus muertos.

La Cruz del Sur, el mate amargo
y las voces de amigos
usándose con otros.

Me duele un tiempo amargo
lleno de perros y desgracia,
la agazapada convicción de que volver es vano.

Comprender que un mar es más que un mar,
que la muerte se viste de distancia
para llegar de a poco, lenta, interminable,
como una melodía que se resuelve al fin
en humo de silencio.

Extraño ese callejón
que se perdía en el campo y el cielo
con sauces y caballos y algo como un sueño.
Y me duelen los nombres de que cada cosa
que hoy me falta,
como me duele estar tan lejos
de tu caricias y de tus labios.

Extraño tu voz,
tu caminar
conmigo por la ciudad.

7 feb. 2011

A mi padre político, Néstor Kirchner...

QUISIERA QUE ME RECUERDEN
Por Joaquín Enrique Areta *


Quisiera que me recuerden
sin llorar ni lamentarme.
Quisiera que me recuerden
por haber hecho caminos,
por haber marcado un rumbo,
porque emocioné su alma,
porque se sintieron queridos,
protegidos y ayudados,
porque interpreté sus ansias
porque canalicé su amor.

Quisiera que me recuerden
junto a las risas de los felices,
la seguridad de los justos,
el sufrimiento de los humildes.

Quisiera que me recuerden
con piedad por mis errores,
con comprensión por mis debilidades
con cariño por mis virtudes.
Si no es así, prefiero el olvido,
que será el mas duro castigo
por no cumplir mi deber de hombre.

* Detenido, desaparecido. Fue secuestrado en la zona del Batallón de Arsenales 101 de Villa Martelli. Era correntino y tenía 23 años. Estaba en pareja con Adela Segarra y tenía un hijo, Jorge. Era obrero y poeta. Además era jefe montonero, militó en la ciudad de La Plata, entre otras organizaciones, en la Unión de Estudiantes Secundarios.

27 may. 2010

Una simple carta de amor...

UNA SIMPLE CARTA DE AMOR.
Por Gonzalo Perera |*|





No siempre el amor es galante, de dos seres que se buscan para brindarse su afecto. El amor tiene mil formas y múltiples destinatarios posibles. Pese a ello, cuando se dice "carta de amor", siempre se piensa en una persona expresando su amor a otra.
Esta es una carta de amor, pero no galante. Es una carta de amor, pero no tiene por destino una persona. En todo caso una entidad más abstracta, una comunidad o, si es menester personalizar, sus destinatarios son muchos millones de personas. Creo que, lamentablemente, algunas broncas y heridas recientes hacen que no seamos muchos los que sentimos hoy el amor que quiero expresar. Por eso mismo siento que es mi más radical deber escribirla. Porque cuando los afectos desbordan, una expresión más quizás sea prescindible. Pero cuando los afectos se debilitan, cuando hay que reconstruirlos, cuando hay que invocar a lo mejor de las memorias y sueños compartidos para volver a sentirse juntos, el amor debe hacerse militante e intentar impregnar, difundirse y ser recreado.


25 de mayo de 2010. Es el bicentenario de una etapa crucial en el proceso revolucionario de comienzos del siglo XIX. Que si bien fue precedido por otros episodios libertadores (entre otros, la independencia de Haití), marcaría un gran peldaño hacia la emancipación de las potencias coloniales. Tarea aún incompleta, pero que adquiriera doscientos años atrás un empuje que aún hoy conmueve.
Pero es también la celebración de los 200 años del nacimiento de una comunidad: el pueblo argentino. Y es al pueblo argentino al que le quiero expresar en algunas torpes palabras, el gran amor que me despierta, sin ninguna vergüenza de llamar las cosas por su nombre y hablar de amor. Que por alguna extraña patología social, podemos ser muy explícitos para hablar de dinero o para expresar rencores, mezquindades, recelos, pero nos autocensuramos para expresar nuestros afectos, por un ridículo miedo al ridículo.


Amo al pueblo argentino de don Atahualpa Yupanqui y de la "Negra" Sosa. Con serena y firme expresión de rebeldía, amor a la naturaleza, al terruño, al hermano sencillo y de andar a pie. El pueblo de Astor Piazzolla, Aníbal Troilo, Edmundo Rivero y el "Polaco" Goyeneche. Tango con swing y academia, tango con arrabal y estaño, tango al fin. El pueblo del maestro Pugliese, con una rosa roja como su corazón comunista sobre el piano latiendo en "La Yumba". Haciendo de su orquesta una cooperativa, porque la revolución empieza en el propio trabajo, en la propia casa, en la propia vida.


Amo al pueblo argentino de Julio Cortázar, Bioy Casares, Sábato, Julio Cortázar, Juan Gelman. Y el de Rodolfo Walsh, acribillado por las balas dictatoriales tras distribuir un memorable panfleto denunciando en pleno Buenos Aires el horror de la represión militar. El de Quino y Fontanarrosa, el humor hecho observación fina, ternura, reflejo del ser cotidiano y fascinante manifestación de la inteligencia.


Amo al pueblo argentino con vocación latinoamericanista. El que alumbró al Che, el ser humano real, no el mito, el que acertó y se equivocó, siempre desde una fuerza de voluntad y férrea firmeza en sus convicciones. El entrañable "Fuser" de Alberto Granado, adoptado como hijo propio por Cuba para devenir definitivamente universal. El de Adolfo Pérez Esquivel y su valiente lucha por los derechos humanos, por todos los derechos humanos. El de Hebe de Bonafini y las madres de pañuelo blanco que desafiaban todas las semanas al caballo y a la bestia que se les tiraba encima, con ese coraje inverosímil, que sólo una madre puede albergar. Y que hoy siguen trabajando por los derechos humanos, por todos ellos: por la vivienda, la salud, la educación, etc.


Amo al pueblo argentino de Diego Armando, el duende de la pelota, el que no me interesa comparar con Pelé porque jamás comparé a Renoir con Van Gogh. Los genios no se comparan, se gozan. Y nunca vi dentro de una cancha de fútbol una presencia más vivaz, más pícara, más creativa y también más corajuda que la del enorme aunque petiso número 10 argentino. Amo el pueblo argentino que espera ver a Messi deslumbrar Sudáfrica, como nueva sabia del inagotable árbol de la pelota hecha arte. Y que a través de su TV pública escuchará los comentarios de los partidos y entrevistas a cargo de Enzo Francescoli. El gran Enzo, idolatrado por los riverplatenses pero respetado por todos los argentinos. Como una enormidad de argentinos escuchan a Jaime, a Rada, a La Vela, a nuestras murgas, como antes lo hicieran con Zitarrosa, o con Julio Sosa. O leyendo a Galeano, a Benedetti, a Onetti. Amo al pueblo argentino que en la voz de Alejandro Apo mezcla la poesía y el fútbol, o en la de Alejandro Dolina la mitología griega con la broma simple y suburbana o con la música del mundo.


Amo muy especialmente al pueblo argentino de León Gieco y su Mundo Alas, donde ha sacado a relucir los verdaderos ángeles musicales, privilegiados talentos artísticos que anidan en los cuerpos de muchachos con diversas discapacidades. El León de siempre, con la sencillez y ternura de siempre, promoviendo como siempre las causas justas.


Amo el pueblo argentino del cura Carlos Mugica, que de cuna acomodada, encontró a Cristo en las villas y en el Movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo. Villas donde vivió su Pascua, víctima del terror paraestatal, pero donde aún se guarda su retrato sonriente y juvenil.


Amo el pueblo argentino de Houssay, Milstein, Leloir, Calderón. El del constante empeño de Adrián Paenza por amistar a todos con la Ciencia.


En Argentina aún viven dictadores. En Argentina crecen los Tinelli, los Ricardo Fort, los programas de chimentos pletóricos de muchas modelos que parecen requerir operar el único órgano al que no prestan mayor atención: el cerebro.


Desde la luna a las monedas, todo tiene dos caras. La persona más amada tiene sus defectos, sus malos días, sus pequeñas miserias. No desconozco que Argentina las tiene y vaya si las habrá sufrido, antes que nadie, el propio pueblo argentino.
Pero esto es una carta de amor, no un balance o asiento contable. Por lo que hoy 25 de mayo de 2010, déjenme quedarme con la voz de la negra, los relatos de Fontanarrosa, el coraje de Hebe, la sensibilidad de León y sus ángeles humanos, con algún buen relato de Dolina y con Rayuela. Con Pugliese y con su rosa, con Don Atahualpa y todos sus hermanos.
En sus muchos colores de piel, lenguas y dialectos, con sus múltiples geografías y sonidos, déjenme simplemente proclamar mi amor incondicional al gran pueblo argentino.




|*| Analista y matemático